Su reconocida línea de espumantes de elaboración tradicional responde a un estilo único en su tipo.

Alejandro Martínez Rosell enólogo principal, se graduó como Ingeniero Agrónomo en su Mendoza natal. Sin embargo el tiempo, sus orígenes y 40 cosechas sobre sus hombros lo llevarían a transformarse en uno de los más experimentados creadores de espumosos de la Argentina. Se crió bajo los aleros de la bodega que su abuelo Bernardo construyó hace 120 años y hoy alberga a Rosell Boher. Y es en esas cavas centenarias que Pepe encuentra su mayor inspiración a la hora de dar vida a sus obras, que nos llenan de orgullo y placer.

 

Su primera finca, Los Árboles, fue pionera en Valle de Uco, desde 1993. Se encuentra 1250 metros sobre el nivel del mar y desde los inicios de la bodega es la que provee una materia prima de excelencia.

La amplitud térmica y las características únicas de estas 90 hectáreas brindan uvas con aromas frutados, frescura y acidez. Para nuestros espumantes, utilizamos uvas Chardonnay y Pinot Noir con más de 25 años de implantación, cultivados en una zona fría y de maduración lenta. La producción de estas viñas es limitada mediante la poda y el riego. Y de ella proviene además, nuestro Malbec.

La más nueva de nuestras fincas, de 25.5 hectáreas, se encuentra en la zona de Alto Agrelo coronando Rosell Boher Lodge, a 1100 metros sobre el nivel del mar y frente al Cordón del Plata. De allí extraemos Malbec y Cabernet Franc que, poco a poco se incorporan a nuestra línea de vinos tranquilos.